La memoria histórica en españa a través de dos cómics



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Ann Elisabeth Laksfoss Hansen, Universitetslektor i spansk, Universitetet i Stavanger, 4036 STAVANGER. Interesada en historietas, el franquismo, la iglesia católica y la memoria histórica en España y en América Latina. ann.e.hansen@uis.no, annelisabetha@netscape.net

LA MEMORIA HISTÓRICA EN ESPAÑA A TRAVÉS DE DOS CÓMICS

El cómic hace más que reír. Esta presentación pretende analizar qué tipo de información cultural y memorias de la Guerra Civil(1936-39) y posguerra españolas se transmite en dos cómics de Carlos Giménez y David Rubín recogidos de Todo Paracuellos (Giménez, 2008) y Nuestra Guerra Civil (Varios Autores, 2006). Como profesora de ELE, procuro incluir la máxima cantidad de material auténtico en la enseñanza. He notado que algunos cómics son especialmente apropiados para mis estudiantes, ya que transmiten abundante información cultural a través de ilustraciones y textos cortos. Mi objetivo es reflexionar sobre su lenguaje y contenido cultural y la (re)presentación de historia(s) antes de esbozar ideas para su uso en clase.

LA MEMORIA CONTRA LA HISTORIA

En muchos ámbitos en España no se puede tratar la memoria histórica sin provocar debate. Las personas que insisten en el tema de la memoria histórica suelen ser víctimas o familiares. Muchos grupos e individuos reclaman investigación y mayor visibilidad a sus familiares. Otros piensan que lo negativo sobre Franco ha sido fabricaciones, y que hay que dejar el pasado sin tocar el tema porque puede reabrir heridas. La Ley de la Memoria Histórica (52/2007) asegura que los que sufrieron persecución durante la Guerra Civil y el franquismo tienen derecho a ser reconocidos como víctimas. Los veteranos y familiares de los republicanos argumentan que la ley no va lo suficientemente lejos, y los que apoyaron al régimen franquista sostienen que la mera existencia de la ley es un descaro. Como siempre, los ganadores escribieron la historia y en España hubo dictadura durante los siguientes 36 años. Esto explica parcialmente el por qué perduró tanto la versión oficial de la historia.

Todos los estados modernos tienen en su historia capítulos controvertidos y temas tabúes. Mi objetivo no es explotar siniestros, sino aprender más sobre diferentes versiones del pasado. Algunos colegas españoles opinan que estas historietas son demasiado complejas para la clase de ELE. Sin embargo no comparto su opinión, ni pienso que sea necesario excluirlas.

La memoria depende de muchos factores y es el resultado de un proceso social. Las memorias se modifican constantemente y el olvido es parte intrínseca de la memoria. La memoria puede ser traidora porque tiende a idealizar periodos distantes, por ejemplo la niñez. De todas maneras los testimonios son muy valiosos para entre otros la historia, el sistema judicial y la psicología. Giménez reflexiona sobre su relación con la historia de la siguiente manera:

Yo no soy historiador. Ni tengo los datos ni me interesan las fechas o las batallas. Sólo he querido contar lo que es la puta guerra. El hambre, el miedo, las bombas, todo lo que traen las guerras. Lo cuento desde la perspectiva del que la sufre... Por eso voy adelante y atrás en el tiempo, para que los datos dejen de tener importancia y sólo lo tengan las personas. (Pons 2007)

Aunque aquí Giménez se refiere a otra obra llamada 36-39 Malos Tiempos sobre la Guerra Civil, es obvio que su objetivo es contar memorias sin preocuparse por la cronología. Para él, lo sucedido importa más que el cuándo, cómo y dónde de los historiadores. David Rubín, por su parte, explica que inclusive antes de hablar con el abuelo, ya se había decidido de no producir “un tebeo denuncia… Ni una lección de historia.” Se había decidido por hacer “una historia pequeña y sencilla sobre un hombre grande y sencillo”, refiriéndose a su abuelo materno Manuel Miguélez (Rubín 2006: 61). Vemos que los dos (en este caso) dibujantes y guionistas son conscientes de su papel y la intención de su producto.

Los ejemplos mencionados cuentan historias de personas previamente silenciadas o excluidas de una historia nacional presentada de manera muy homogénea. Sirven de estímulo para pensar en procesos de exclusión/inclusión en la “gran” historia.

LOS CÓMICS

todoparacuellos-300x229.jpg (Giménez 2007)(VV.AA 2006)

Los ejemplos que he escogido para este artículo, aunque son conocidos (Paracuellos es más conocido que Nuestra Guerra Civil), exigen una contextualización histórica para el uso en el aula de ELE. Todo Paracuellos es un tomo grueso de 600 páginas sobre niños que vivían en orfanatos del Auxilio Social son apenas dos ejemplos de una multitud de historietas que han surgido en España sobre la Guerra Civil y el franquismo.

Rubín y Giménez escriben en mayúsculas. El texto comunica mucho en pocas palabras. Esta es una de las ventajas de los cómics. Rubín utiliza colores sobrios. Giménez dibuja en blanco y negro y prefiere el plano detalle. Su técnica de crear contrastes trazando líneas es magistral:

(Giménez 2008: 36,37)

Si dibujas un niño realista saldrá un niño realista. Hubo un momento que yo comprendí de alguna manera que al dibujar tebeos había que tomar una opción: o dibujabas un niño bien dibujado o dibujabas el hambre, y el hambre se dibuja desdibujando al niño (FeR 2006)

Giménez crea efectos muy particulares. Logra comunicar lo indefensos que son los niños a través del zoom (ángulo picado), las cabezas grandes y agachadas y los pequeños cuerpos delgados y sin fuerza.

(Giménez 2008: 39)

Incluye información sobre el universo de las rutinas y lo omnipresente de la religión católica en los orfanatos del Auxilio Social, administrados por la Sección Femenina de la Falange. (Tena 2009:13) Según Giménez en los Hogares del Auxilio Social pretendían purificar y educar buenos ciudadanos franquistas. La austeridad y la presencia de símbolos religiosos sugieren un ambiente estricto y frío. Se rezaba antes de comer y después de comer “Ave María purísima… ¡sin pecado concebida! En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo… Bendecid, señor los alimentos que vamos a tomar de vuestras misericordiosas manos” (Giménez, 32) “Os damos gracias, señor, por los alimentos recibidos”, antes de acostarse y a primera hora de la mañana: “¡Con Dios me acuesto con Dios me levanto!”(Giménez, 36).

En las tiras de Rubín y Giménez sobresalen los dibujos tétricos y a veces desagradables. Los personajes son raros, no embellecidos, como en las revistas de colores vivos y páginas brillantes. Las dos historias tienen aspectos autobiográficos. Rubín narra en primera persona, y sin recurrir al uso de bocadillos cuenta todo en el cartucho. Incluye fragmentos de lo que le cuenta su abuelo, mientras que Giménez utiliza ambos un narrador en tercera persona e incluye el yo en las formas verbales (fuimos).

Muchos tebeos tratan principalmente de superhéroes y acción bélica. Este no es el caso de los dos cómics que trato. Rubín y Giménez trata de antihéroes gente común y corriente. La temática de los ejemplos son características originales. En muchos tebeos, los personajes son adultos y los lectores son niños o jóvenes. En mis ejemplos, los protagonistas son jóvenes y los lectores adultos. Algunos de los episodios los ha vivido Giménez, pero no sabemos cuáles porque los ha hecho anónimos. Giménez es muy crítico en cuanto a su estadía en los orfanatos y quiere que se conozcan sus experiencias, un aspecto del franquismo poco conocido. Quiere contarlo usando el género que él domina, desde el punto de vista de los que sufrieron una niñez institucionalizada en un periodo violento con mucha escasez. Giménez no esconde su simpatía con el bando vencido. Considera que la ideología franquista, apoyada por la iglesia católica, marcó negativamente su educación en los orfanatos del Auxilio Social. Era prohibido leer novelas, pero se toleraban tebeos, y desde temprano Giménez soñaba con hacerse dibujante de tebeos.

Tanto Giménez como Rubín escogen el punto de vista de la gente normal - “desde abajo.” Giménez trata un aspecto de la historia social y cultural desde el punto de vista de niños que vivieron en orfanatos del Auxilio Social. “Las pequeñas cosas” de Rubín, no relata nada extraordinario – nada de “hazañas bélicas” (el nombre de una serie clásica de batallas y actos heroicos). Simplemente comparte fragmentos de memorias del abuelo sobre la Guerra Civil. El abuelo no había hablado con el nieto sobre este tema anteriormente. Información de esta índole es suprimida de los libros de historia porque ni es gloriosa ni promueve la nación. Rubín y Giménez realza el papel del pueblo y Rubín desdramatiza el tema de la guerra al hablar de la naturaleza y la vida.

ENCUENTRO GENERACIONAL

En España el papel de los abuelos y los nietos ha sido central en promover investigaciones fructíferas de temas sensibles en cuanto al pasado. Los nietos son productos de la democracia y el miedo no forma parte de su identidad. Los dos ejemplos de este artículo ejemplifican este encuentro generacional, no solamente entre Rubín y su abuelo, sino también entre Rubín y Giménez. Lo que cuenta Rubín, son las memorias del abuelo, y el reencuentro entre abuelo y nieto. El nieto, descubre que el abuelo tiene un pasado interesante. Giménez es abuelo y cuenta para dejar constancia a sus nietos y futuras generaciones.

Rubín incluye información en su cómic que puede parecer ordinaria y banal, por ejemplo cuando el abuelo se acordaba de las piernas atractivas de las mujeres que tendían la ropa limpia, o cuando dormían en ramas de olivo en las trincheras, y comieron uvas de las vides en medio del tiroteo. La historieta hace referencias a los toros (“la fiesta nacional”), a las vides y las uvas y de los olivos. A través de estas referencias reconocemos un contexto cultural español (o por lo menos mediterráneo). Los elementos culturales específicos son destinados a usos descomunales: las uvas representan más una fuente de comida que vino, la corrida representa diversión y distracción en un periodo de excepción. Representa algo conocido y por lo tanto reconfortante. El lector considera estos elementos culturales con “ojos nuevos.” El abuelo estuvo luchando durante sus seis años de servicio militar pero fundamentalmente sus memorias tratan de hambre y frío. Recuerda a los lectores que las guerras están llenas de incertidumbre, inacción y esperas. Rubín realza la integridad del abuelo, quien no pretende darse más importancia de lo que tenía. Era un joven soldado normal, y no recuerda la guerra con amargura. La voluntad de ambos el abuelo y el nieto es de evitar polémicas. No le interesa presentarse como simpatizante de uno de los bandos. Es singular que una historieta trate de la Guerra Civil española sin mencionar en qué bando luchó el protagonista. Rubín borra la dicotomía simplista entre “los buenos” y “los malos.” En la historiografía española sobre la Guerra Civil ha sido difícil crear pluralismo.



(Rubín 2006:54,59)

Lo que en el plano inmediato parece ser un acto individual, según la insistencia de ocuparse únicamente de las pequeñas historias de su abuelo, también podría significar otra cosa. El hecho de que el abuelo no quiera hablar de bandos podría verse como una consecuencia de la meta de Franco de “eliminar” la política. Es posible que Rubín quiera respetar la versión del abuelo, o que no cree en la política - no por el miedo del franquismo, sino por los políticos corruptos de la democracia. Tal vez precisamente intenta con su historieta demostrar que es posible tratar el tema de la memoria desde un punto de vista “neutral” y sin provocar sentimientos heridos. Para muchos jóvenes en España el futuro es tan incierto que no tiene sentido preocuparse por el pasado. Sean cuales sean las razones de insistir en lo apolítico de esta historieta, Rubín al fabricar una historieta sin política y desdramatizada sobre la Guerra Civil contribuye al debate de la memoria histórica al desmentir la crítica contra la memoria histórica. Rinde homenaje al abuelo al decir que:

No me habló ni una sola “Hazaña bélica” Ni de muerte, ni de miseria o miedo, de cierto que tubo [sic] que que [sic] lidiar con ellas, pero era como si consiguiera apartarlas, hablando tan solo de anécdotas humanas, de amistades, de aventuras de la gente ajena a la guerra con la que se fue topando en sus casi seis años de servicio militar. (Rubín 2006: 59)

Rubín logra transmitir a través de los colores (mucho verde oliva, gris, negro), el zoom en las caras sin afeitar, dientes sin cuidar, un dibujo rústico, pintar una atmósfera áspera y más realista. Los colores transmiten un ambiente sobrio. Las hojas podridas posiblemente simbolizan el ciclo de la vida y las sombras del pasado y la memoria fragmentada. El tema principal de Rubín no es la memoria ni la guerra sino una reflexión sobre el encuentro entre un nieto y su abuelo.

¿CÓMO EXPLOTAR LOS CÓMICS EN CLASE?

Como se trata de ELE, aprovecho la ocasión para incluir terminología del género. En España se utilizan los términos: tebeo, historieta, cómic, viñeta, novela gráfica y tira. Tebeo es un término que sale de la revista TBO (1917-1998) de tiras cómicas, ‘historieta’ es más neutral (“una simple tira en la prensa, una página completa o un libro” (Diccionario de la Real Academia Española (DRAE 1994), historieta)). La palabra ‘cómic’ está de moda y es un sinónimo de ‘historieta’, mientras que una ‘viñeta’ se refiere a cada recuadro o dibujo en un periódico “que suele tener carácter humorístico” (DRAE 1994). ‘Novela gráfica’ es un término controvertido, no aceptado por DRAE, utilizado por las editoriales para describir historietas (para adultos), escritas por un solo autor y con formato de libro. Muchas veces incluye un elemento autobiográfico (Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Novela_gr%C3%A1fica el 15. 02.2011)

En cuanto al lenguaje de las historietas, me limito a la distinción entre el lenguaje verbal y visual. En el lenguaje verbal entra el texto de los ‘bocadillos’ (la burbuja en la cual se escriben los enunciados de los personajes), el uso de “onomatopeyas” que muchas veces se adaptan del inglés (plaf, zash, aaah), frases cortas (“hoy es la noche de reyes”) interrogantes y exclamaciones (”¿Y qué?”), y símbolos (#%?!) (Parrales Elías, 3). En cuanto al lenguaje visual podemos incluir metáforas visuales, el espacio, los planos y perspectivas (general, picada), color contra blanco y negro etc.

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Más explicaciones con ejemplos concretos de estos temas pueden encontrarse en las páginas del Ministerio de Educación (http://recursostic.educacion.es/artes/ plastic/web/cms/index.php?id=2050 el 10.02.2011.)

Siempre es deseable que los estudiantes activen sus conocimientos previos. Así que después de una corta introducción, los estudiantes pueden conversar sobre los cómics que conocen en español (o internacionales). También se puede organizar una lluvia de ideas, escribiendo en la pizarra el vocabulario sugerido por los estudiantes y complementado por el profesor.

Después pueden: 1) describir o comparar el lenguaje verbal y visual en una o ambas historietas. 2) expresar preferencias y argumentar sobre sus opiniones 3) buscar y categorizar información cultural o símbolos que localizan las historietas en un sitio o un tiempo (por ejemplo Noche de Reyes o Carnaval) 4) fabricar sus propias historietas dibujando o usando una página en la red (ejemplo makebeliefscomix.com) 5) explicar la historieta o resumirla y activar el uso de expresiones como “dos pájaros de un tiro.” 6) usar las historietas como punto de partida para conversaciones o presentaciones sobre eventos del pasado 7) tratar las relaciones entre diferentes generaciones (abuelos y nietos) en diferentes países 8) hacer una redacción sobre el uso de cómics en la presentación del pasado 9) presenta en PhotoStory una memoria de su familia o de una persona ficticia. (http://www.microsoft.com/windowsxp/using/digitalphotography/photostory/default.mspx el 10.02.2011).

CONCLUSIÓN

A lo largo de la exposición he pensado en el potencial del cómic como fuente de información cultural, contenido lingüístico y la (re)presentación de historia(s). El cómic contiene mucha cultura en un formato atractivo y accesible.

Los ejemplos de Rubín y Giménez sintetizan los factores de debates actuales sobre la representación del pasado. En ambos casos recogen la perspectiva del abuelo que se acuerda y que comparte sus memorias. Rubín es el nieto que de repente se interesa por las historias del abuelo. Giménez actúa políticamente y quiere dejar una herencia para futuras generaciones. Rubín insiste en ser apolítico y subraya que su contribución no tiene implicaciones más allá de las “cosas pequeñas.” El material de Giménez se ha hecho anónimo en cuanto: al nombre, a la cronología y al lugar. En algunos episodios el contenido es bastante sensitivo, se trata de maltratos físicos y psicológicos y de información sobre las familias. En el caso de Rubín hay plena identificación de las personas, y el material no compromete a nadie porque el objetivo es desdramatizarlo.

Las historietas de Giménez y Rubín demuestran la pluralidad en el tema del cómic sobre el pasado en España. Al compararlos he mostrado que el cómic contiene valiosa información sobre el debate histórico, generaciones y culturas españolas. Rubín y Giménez dibujan y narran de manera muy diferente. El lenguaje verbal es informal y personal. Giménez utiliza narrador y mezcla entre primera y tercera persona. Rubín lo cuenta todo en primera persona sin diálogos.

Así contribuyen a dar visibilidad a diferentes experiencias en el periodo de la Guerra Civil y el franquismo. La microhistoria de Rubín y la historia social y cultural de Giménez: Contra la Historia, y a favor de historias matizadas que pretenden incluir.

BIBLIOGRAFÍA

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FeR (transcripción) “Charla de Luis Durán y Carlos Giménez” en las II Xornadas de Banda Deseñada de Pontevedra noviembre 27, 2006 http://www.entrecomics.com/?p=807 el 10.08.2010


Giménez, Carlos (2008) “Noche de Reyes” y “La Siesta”. En Giménez, Carlos:Todo Paracuellos. Barcelona: Random House Mondadori Debolsillo, 4.ed. pp.15-23,32,36-39

Gonzalez de Tena, Francisco (2009): El papel de la Iglesia en Auxilio Social. Malagá: Sepha,pp. 10-20.

Ministerio de Educación (s.f.) “Cultural audiovisual 1er Bach – imagen fija” http://recursostic.educacion.es/artes/plastic/web/cms/index.php?id=1830 el 14.02.2011

Rubín, David (2006): “Las pequeñas cosas”. En: Varios Autores: Nuestra Guerra Civil. Córdoba: Ariadna Editorial, pp.54-63

Parales Elías, Concepción (2006) “El cómic en la educación infantil” en I+E Revista Digital Investigación y Educación, número 26, 2006, vol.III en http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_sevilla/archivos/revistaense/n26/26040117.pdf el 14.02.2011

Paraná, Celeste (20.04.2010): “Tebeo” en el blog El arca de las palabras en http://palabrasenextincion.blogspot.com/search/label/con%20%22T%22 el 04.02.2011


Pons, Álvaro (25.11.2007): “El horror de la Guerra Civil, a golpe de viñeta” El País (versión on-line) en http://www.elpais.com/articulo/cultura/horror/Guerra/Civil/ golpe /vineta/elpepucul/20071125elpepicul_2/Tes el 25.06.2010


Zimmerman, Bill “How to play with makebeliefs comix” http://www.makebeliefscomix.com/How-to-Play/Educators/ el 10.08.2010

Wikipedia. “Novela gráfica” en http://es.wikipedia.org/wiki/Novela_gr%C3%A1fica el 04.02.2011


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