Cristiano Ronaldo abandonó la concentración de la selección portuguesa en Dinamarca, dejando un vacío significativo en el grupo.

El suceso se produce en medio de un declive económico para el futbolista y una pérdida de un millón de seguidores en Instagram, mientras millones de espectadores siguen a Portugal principalmente por su presencia. El avión privado que despegó de Copenhague en la madrugada simboliza el inminente final de la era de 23 años de Ronaldo en la Seleção das Quinas; antes de su partida, el técnico Jorge Jesús y el presidente de la federación Pedro Proença intentaron retenerlo. La salida del astro ha intensificado la crisis que ya afectaba a la selección, y según fuentes, la marca de la Federación Portuguesa de Fútbol está perdiendo valor de forma significativa.

Se prevé que una nueva etapa sin la figura histórica de Ronaldo podría provocar la cancelación de patrocinios y debilitar aún más la marca de la federación.