Diez personas resultaron heridas, entre ellas tres menores, cuando un automóvil embistió a seguidores del Newcastle Knights durante la despedida del equipo antes de su viaje a la final de la NRL. Dos de los heridos, una niña de cinco años y un varón de 67 años, se encuentran en estado crítico. El incidente tuvo lugar al norte de Sídney mientras los aficionados se concentraban a lo largo de una carretera para animar al equipo.
La Policía de Nueva Gales del Sur detuvo al conductor en el lugar y le realizó las pruebas obligatorias. Los socorristas atendieron a todas las víctimas en el sitio y posteriormente fueron trasladadas al Hospital John Hunter. Según testigos, otros dos acompañantes del vehículo fueron retirados por la policía después de que la multitud mostrara hostilidad.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, manifestó en sus redes sociales que el rugby une a las personas y que el fin de semana debería haber sido de emoción y orgullo para los aficionados de Newcastle. Las autoridades indicaron que el joven conductor presuntamente conducía de forma temeraria antes de perder el control y colisionar contra la multitud.
