El expresidente Gabriel Boric reiteró este domingo sus dudas sobre la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, un proyecto impulsado por Donald Trump que contempla compromisos en áreas económicas, de seguridad y diplomáticas.
Boric señaló que la iniciativa trasciende el combate al narcotráfico y que su puesta en marcha podría vulnerar principios históricos de la política exterior chilena, poniendo en riesgo la autonomía estratégica del país. En una carta conjunta enviada a fines de septiembre junto a la exmandataria Michelle Bachelet, el expresidente manifestó sus reparos, instando a reconsiderar la adhesión de Chile al proyecto y defendiendo la necesidad de controlar los minerales críticos. Durante su intervención en la segunda jornada del Festival MUDA, organizado por la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional, Boric respondió a la reciente postura del presidente Eduardo Frei, quien había respaldado la medida impulsada por el gobierno de José Antonio Kast.
El exmandatario aclaró que sus críticas no pretenden rechazar la cooperación internacional contra el narcotráfico, sino proteger la autonomía estratégica y el control nacional sobre los recursos minerales. En el documento conjunto, Chile y otros catorce países expresan su intención de establecer mecanismos de control de inversiones, referirse a cadenas de suministro de minerales críticos y definir normativas para la infraestructura digital, así como coordinación en seguridad. Boric también destacó que el acuerdo de seguridad continental incluye estrategias para proteger recursos frente a la influencia de otras potencias, señalando específicamente a China como foco de preocupación.
