El presidente Abelardo De La Espriella informó que, durante una operación militar en la zona rural de Río de Oro, Cesar, fuerzas del Ejército capturaron a dos presuntos integrantes del Clan del Golfo en la vereda Pantanos, donde se produjo un enfrentamiento con miembros de la subestructura ‘Ferney Antonio López Polo’.

En el mismo comunicado, el mandatario anunció que la Policía Nacional y la Fiscalía detuvieron a diez personas en Santa Marta, la Zona Bananera, Plato y Fundación, Magdalena, por homicidio, extorsión, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes; entre los detenidos figuran los alias Yepi y El Cabo, vinculados a las Autodefensas Conquistadoras, y alias El Viejo o Roberto, señalado como colaborador de alias Piter, supuesto cabecilla del Clan del Golfo. El presidente también confirmó que Cristian Camilo Chavarría Tapias, alias Terry o Keiner, murió en una operación militar contra la subestructura liderada por Edwin Román Velásquez Valle del Clan del Golfo, en la zona rural de Jericó, Antioquia; el mismo comunicado lo describió como cabecilla del grupo en esa región del suroeste del departamento. El operativo dejó incautados siete armas, dos explosivos, ciento treinta y cinco cartuchos, celulares, motocicletas y un millón de dólares, según informó el presidente; además, destacó que estos resultados representan un golpe a la capacidad armada y al control criminal que la organización ejerce en Aguachica y Río de Oro, afectando sus recursos y su capacidad de acción en la zona.

De La Espriella calificó a los detenidos como “narcoterroristas” y reiteró que el Gobierno continuará con operaciones contra esa estructura criminal, lanzando un mensaje dirigido a los grupos armados ilegales y reafirmando su respaldo a las Fuerzas Militares, que mantendrán los operativos contra las organizaciones ilícitas. Estas capturas se suman a los operativos anunciados en los últimos días por el Gobierno contra redes vinculadas al narcotráfico, la extorsión y otras rentas ilegales en distintas regiones del país, reforzando la política de la Fuerza Pública de confrontar a las estructuras armadas presentes en zonas estratégicas.