Hoy, 3 de octubre de 2026, se conmemoran los 800 años de la muerte de Francisco de Asís. El “pobrecito”, falleció en la noche entre el 3 y el 4 de octubre de 1226 en la Porziuncola de Santa María de los Ángeles, en Asís, rodeado de sus discípulos. La figura disrupción en la tradición cristiana se convirtió a lo largo de los siglos en un símbolo universal de paz, fraternidad y amor por la naturaleza.

Francisco fue canonizado apenas dos años después de su desaparición, en 1228, y en junio de 1939 el papa Pío XII lo proclamó Patrono de Italia. Fundador de la Orden Franciscana, a su muerte contaba ya con cerca de 10 000 seguidores, en una época en que no existían medios de comunicación masiva. La devoción alrededor de este santo, que profesaba la paz y la renuncia a lo superfluo, se difundió en 800 años a nivel planetario.

Entre las etapas de su vida, recuerda la tradición: después de años de predicación se retiró a La Verna, en la provincia de Arezzo, donde en 1224 recibió el don de las estuiones. Se le atribuye el “Cántico de las criaturas”, compuesto entre 1224 y 1226 y considerado el primer poema en lengua italiana. Famoso también es el episodio en el que Francisco se dirigió al lobo, transmitido por la crónica y la tradición oral.

No todos los textos que le atribuyen tienen origen cierto: la famosa “Oración de la paz” fue en realidad escrita por un anónimo durante la Primera Guerra Mundial.

Este año la conmemoración también adquiere un significado institucional: el 4 de octubre vuelve a ser fiesta nacional italiana. El día dedicado a San Francisco, patrono de Italia, se convirtió así en un día “rojo” en el calendario, según la ley del 8 de octubre de 2025. El hecho de que este año caiga en domingo ha hecho que sea prácticamente invisible, aunque disfrute de todos los efectos de la festividad. La figura de Francisco también inspiró la elección del nombre pontifical de Jorge Mario Bergoglio, ocurrido el 13 de marzo de 2013.

La extraordinaria vida de Francisco ha inspirado en varias ocasiones a los cineastas para la gran y pequeña pantalla. Entre las películas que permanecen impresas en la memoria colectiva destaca “Hermano sol, hermana luna” de Franco Zeffirelli (1972), que valió al director el David di Donatello a la mejor dirección y se acercó a la candidatura al Oscar a la mejor película. Liliana Cavani ya había dirigido en 1966 una adaptación en la que Lou Castel interpretaba al joven hijo de un rico mercader en crisis espiritual; en 1989 volvió a dirigir una película sobre Francisco contada a través de los recuerdos de Santa Clara, con Mickey Rourke protagonista. En 2002, Michele Soavi dirigió la miniserie “Francisco” en la que un joven Raoul Bova, para interpretar el papel, perdió 17 kilos.

El teatro también capturó la experiencia. "Hermano Sol, Hermana Luna", obra dirigida por Piero Maccarinelli, por primera vez adapta en escena la obra maestra de Zeffirelli. La pieza se centra en los años juveniles, de 1202 a 1209, cuando Francisco acudió por primera vez al papa Inocencio III, cuya voz en off es interpretada por Tullio Solenghi, para aclarar sus dudas. Giulio Pranno y Ksenia Borzak interpretan a Francisco y Clara, con la participación de Massimo Wertmüller, Fabrizia Sacchi, Gabriele Cicirello, Antonio Iorio y otros, sobre músicas originales de Riz Ortolani y Donovan. Añadió que el camino de Francisco está lleno de sombras y dudas, y lo imaginó como "un joven genial", un predecesor de batallas aún hoy totalmente en el campo.

En ocasión del aniversario, en Asís también se celebró un evento extraordinario: por primera vez los restos de San Francisco fueron expuestos a los fieles en la Basílica Inferior, haciendo que el día sea aún más significativo para los peregrinos que acuden de todo el mundo.