Juana Viale volvió a ponerse al frente de la mesa de La noche de Mirtha, el histórico ciclo de las cenas que su abuela Mirtha Legrand conduce desde hace décadas, en una nueva emisión que marcó el sábado 3 de octubre. La presentadora asumió la conducción ante la ausencia de la diva televisiva, que continúa su recuperación en el Sanatorio Mater Dei.
Para la velada, Viale eligió un look en color habano que volvió a confiar en la diseñadora Evangelina Bomparola, con quien ya había trabalhado en emisiones anteriores. Como es habitual, combinó la conducción del programa con la presentación de su vestuario ante las cámaras.
Durante el desarrollo del programa, la conductora fue consultada sobre el estado de salud de Mirtha Legrand. Viale relató cómo se encuentra el ánimo de su abuela, admitiendo que tiene días buenos y días no tanto, y bromeó con la situación: "Me río porque como estoy haciendo la suplencia de mi abuela acá, dicen eso desde mi confianza y ahora lo hacen en mi programa también".
Minutos antes del cierre ocurrió el momento que llamó la atención entre los comensales: después de que Barbie Simons contara que estaba enamorada, Luis Novaresio trasladó rápidamente la pregunta a la conductora sobre su propia situación sentimental. Viale sorprendió a todos al abrirse a hablar de su vida amorosa, un tema que habitualmente mantiene alejado de la cámara.
