Frank Strada, comisario del Departamento Correccional de Tennessee, dejará su cargo a fines de octubre. La renuncia fue confirmada este sábado por el gobernador republicano Bill Lee mediante un comunicado, en el que detalló la fecha de salida del funcionario.
La decisión se produjo después de que Christa Pike, la primera mujer que iba a ser ejecutada en el estado en más de 200 años, sobreviviera a dos inyecciones letales administradas el miércoles 30 de septiembre. El abogado de la condenada describió aquel proceso como tortuoso, y Strada declaró que su renuncia es lo mejor para el estado en estas circunstancias.
Documentos legales revelan que el equipo penitenciario empleó al menos siete agujas en su intento por canalizar el cóctel letal en el cuerpo de Pike. Una de ellas llegó a doblarse en un ángulo de 90 grados al momento de ser retirada, lo que evidencia la complejidad del procedimiento. Se trata de la segunda ejecución fallida en Tennessee durante este año, lo que intensifica el escrutinio público sobre el protocolo de la pena capital en el estado.