Inglaterra protagonizó un partido para el recuerdo este sábado al imponerse 7-0 como visitor en el Stadion Rujevica de Rijeka, en la tercera jornada del Grupo A3 de la UEFA Nations League 2026. La victoria, lograda ante un seleccionado croata que jugaba de local, se convirtió en la peor derrota de la historia del equipo balcánico desde que compite como nación independiente a inicios de la década de 1990.
Hasta este encuentro, la caída más dura de Croacia había sido el 6-0 sufrido ante España el 11 de septiembre de 2018, también por la Nations League, en el Estadio Martínez Valero de Elche. Aquella goleada firmó con goles de Saúl Ñíguez, Marco Asensio, un autogol de Lovre Kalinić, Rodrigo, Sergio Ramos e Isco, y durante ocho años permaneció como la marca negativa más profunda de la selección.
El marcador se construyó con rapidez: Harry Kane abrió la cuenta al minuto 7, Jude Bellingham extendió la ventaja al 20 y Anthony Gordon estableció el 3-0 al 38. Bukayo Saka sentenció la primera etapa con el 4-0 al 44. En el complemento, Kane volvió a marcar al 52, Saka firmó su segundo personal al 67 y Morgan Rogers, que había ingresado desde el banco, cerró la cuenta con el 7-0 al 86.
Un dato sin precedentes acompañó la jornada: el estadio, con capacidad para poco más de 8000 espectadores, recibió a 6342 niños locales en sus butacas. Existe una prohibición de entrada para el público general a raíz de un enfrentamiento con hinchas franceses en 2025, por lo que solo se permitió la asistencia de menores croatas y aproximadamente 100 aficionados ingleses.
Croacia atraviesa un momento delicado. Tras la salida de Zlatko Dalić, quien además la llevó a perder la semifinal de la Nations League de 2022, Slaven Bilić asumió el equipo con un arranque caótico. Antes de la goleada ante Inglaterra, los croatas habían vencido 2-1 a República Checa como visitor pero cayeron 4-1 ante España en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla. Para este partido, Bilić contó con el arquero Dominik Livaković y con nombres destacados como Ivan Perišić, Josko Gvardiol, Mateo Kovačić y Luka Modrić desde el inicio.
Tres futbolistas —Modrić, Perišić y Kovačić— figuran en las actas de ambas goleadas históricas, la de 2018 ante España y la de este sábado frente a Inglaterra. La coincidencia añade peso a una jornada que quedará grabada en la memoria del fútbol balcánico.
Thomas Tuchel, entrenador de Inglaterra, calificó el rendimiento de su equipo: «Quizás salvo tres minutos después del 3-0, con un error y algunas pérdidas de balón fáciles, hubo una actuación de 90 minutos al más alto nivel de todos». El técnico alemán remató con una definición puntual: «Fue una actuación completa». El propio Saka, por su parte, describió el partido como «especial».
Inglaterra, tras esta victoria, acumuló seis puntos y se instaló en el segundo puesto del grupo, igualado con España, que aún tiene un partido pendiente.